Los deportes de aventura están calando muy hondo en la sociedad y cada vez somos más los aficionados a deportes como el karting, donde la velocidad hace que nuestros niveles de adrenalina suban y nos olvidemos de nuestros problemas cotidianos durante unos kilómetros. Si ya estás cansado de alquilar el mismo vehículo de cada fin de semana o te gustaría tener uno propio pero la crisis hace que no puedas adquirir uno, lo más sencillo es fabricarte el tuyo.

 

Podrás competir con tus amigos

 

No te vamos a engañar, tienes que tener tiempo y ganas para llevarlo a cabo, aunque también es verdad que cuando tienes un hobby cualquier momento es bueno para dedicárselo. Por ello vamos a empezar por buscar un lugar en el que ponerse manos a la obra. Lo mejor es encontrar un taller o garaje, pues te permitirá tener las herramientas a tu alcance a la vez que no te ocupan mucho espacio. Además según vaya cogiendo forma el kart necesitarás un sitio para guardarle.

Con tu taller y tus herramientas no hay más que empezar. ¿Cómo? Buscando materiales para la fabricación del vehículo. Necesitarás un tubo de unos 30 mm de diámetro, otro de 25 CDES 4S, con aleación AS 13 (Alpax) y en resina poliéster. Para el motor es recomendable que sea de 100 C.C. y que tenga dos tiempos, con o sin caja de velocidades (con él podrás llegar hasta los 130 km/h.).

Si no estás muy familiarizado con la utilización de herramientas no te preocupes, pues casi todo podrás hacerlo sin tener experiencia previa. Eso sí, en determinados momentos no tendrás más remedio que pedir ayuda a alguien que tenga los suficientes conocimientos como para poderte echar una mano.

Lo primero que tienes que hacer es un montaje de soldadura, pues al realizar esta acción de aseguras de que los tubos no se vayan a deformar.

 

Sigue las instrucciones paso a paso

 

El chasis es lo principal, puesto que engloba no sólo la carrocería sino toda la estructura mecánica interna. Gracias a él el vehículo podrá ponerse en marcha y tú podrás presumir una vez finalizado de tu buen gusto en cuanto a la combinación de colores y detalles. Soporta tanto piezas principales como auxiliares y suele tener una medida de 30 ó 32 de diámetro. Tienes que tener en cuenta que a la hora de fabricarlo, los karts no tienen suspensión, al contrario que otro tipo de vehículos, por lo que debes procurar que sea lo más flexible posible.

Cuando vayas a montar el eje trasero tienes que cuidar un detalle al máximo: cuida bien que el árbol está en posición y el paralelo correctos a las dos ruedas delanteras, de lo contrario podrías tener serios problemas con la dirección y con la duración de los neumáticos. 

Los pivotes centrales, los brazos del manejo, acoplamiento de la barra de la pista o el brazo de la gota son elementos a tener en cuenta, puesto que con ellos el chasis irá tomando forma y cogerá una estructura lo suficientemente estable como para que vayas estando más cerca de tener tu propio kart.

Una de las partes fundamentales es, claro está, el motor, puesto que es lo que hará que el vehículo marche correctamente. Los neumáticos permitirán que avances pero en el mercado encontrarás infinidad de modelos, siendo el clima un elemento fundamental para que puedas tomar la decisión. Dependiendo el estado de la pista los necesitarás neumáticos secos o de lluvia.

 

Fabrica el modelo que más te guste

 

Construir un karting nos llevará mucho tiempo pero seguro que merece la pena. Si lo deseas puedes consultar a un especialista en karts y te dará los consejos que estás buscando.

¡Buena suerte!