El snowboard es uno de los deportes de invierno en los que más autonomía tendrás,  puesto que  permite deslizarse por la nieve mientras se realizan los movimientos que tú elijas. No hay una técnica específica que obligatoriamente se deba seguir: en el snowboard te sentirás libre.

Ten cuidado y no te caigas


Encontrarás muchos manuales o webs en Internet que te hablen de las distintas modalidades que puedes encontrar, pero los tipos de snowboard más importantes son:

  • Freestyle: puedes hacer cuantas piruetas quieras, desde saltos a vueltas hacia atrás (backflip), pasando por rotaciones completas en las que coger la tabla con una mano (360 backside indy) o levantar mucha nieve en un giro de la forma más espectacular posible (lay back turn).
  • Freeride: has de practicarlo preferentemente fuera de las pistas, surfeando la montaña entre pendientes pronunciadas, árboles y saltos naturales, donde la nieve en polvo es la principal protagonista.
  • Freecarve: para practicarlo irás a una velocidad media-alta en terrenos alpinos donde te encontrarás cambios de dirección constantes.
  • Carrera: lo más importante es deslizarse por lugares extremos a mayor velocidad, puesto que la esencia de esta modalidad es ir lo más rápido posible.
  • Snowboard extremo: es la más difícil que sólo practicarás si ya eres todo un profesional. Tienes que saberlo todo sobre el terreno al que vas, el estado de la nieve, la previsión del tiempo… un ligero fallo podría tener consecuencias no muy agradables.


Elige tu tipo de snowboard preferido

Además de las técnicas has de tener en cuenta algunos consejos:

  • Comienza haciendo pequeños saltos y giros en un lugar plano para familiarizarte con la tabla.
  • Cuando ya vayas cogiendo soltura, puedes empezar a deslizarte por una pendiente no muy elevada e intenta ir saltando en movimiento, flexionando primero las rodillas para coger impulso.
  • Aterriza en un lugar con una inclinación similar a la de la zona de despegue, puesto que si lo haces en una superficie plana te puedes encontrar con una lesión de ligamentos.
  • No saltes con las piernas estiradas: siempre has de flexionar las rodillas  para no sufrir lesiones.

Poco a poco tendrás una habilidad suficiente como para lanzarte al giro aéreo, al grab (coger la tabla con una mano), ollie (elevar la parte delantera de la tabla antes del salto), etc. Aprender, si le dedicas tiempo, es sencillo y la práctica hará que te conviertas en todo un experto, donde tu hobby será algo más que un mero pasatiempo.