En Yumping tuvimos la oportunidad de entrevistar a Carlos Soria, un ejemplo a seguir para todo aquel que sea amante de los deportes de aventura y del mundo del alpinismo. Ahora sigue con su proyecto Yo subo con Carlos Soria, del que podrás ver más información aquí.

Su trayectoria es envidiable, pues ha subido grandes montañas como el Shisha Pagma, el K-2, el Manaslu o el Everest. Ahora va camino de culminar el Dhaulagiri y ha tenido la amabilidad de, en plena expedición, contestarnos a unas preguntas. Espero que os resulte interesante...


Carlos Soria en plena expedición



Yumping.- Lo primero agradecerte que tengas un momento para contestar nuestras preguntas en pleno Dhaulagiri. Carlos, llevas toda la vida en la montaña, pues con tan sólo 14 años te picó el gusanillo del alpinismo. ¿Cómo recuerdas la primera vez que subiste a la Sierra de Guadarrama?

Muchas gracias a vosotros por interesaros por mí y por la expedición. Cuando fuí a la Sierra de Guadarrama por primera vez descubrí que estar al aire libre, en la naturaleza, era lo que me gustaba. Fue una experiencia fenómena, ya que me fui con mi amigo Antonio Riaño, con una tela de camioneta para hacernos una tienda, y poco más. Pero me sirvió para darme cuenta de que aquello era lo que me gustaba hacer.

Y.- A partir de ahí decidiste que querías dedicarte a esta profesión tan dura pero tan gratificante. ¿Qué le pareció a tus familiares y amigos cuando les dijiste “me voy a Rusia, a formar parte de la primera expedición española que subirá al monte Elbrus”?

En realidad el alpinismo no es mi profesión, ni nunca lo fue. Yo he trabajado toda la vida, desde los 11 años, primero unos años como encuadernador y luego como tapicero, hasta que me jubilé. Pero siempre he dicho que si a uno le gusta lo que hace, saca tiempo para todo. Mi familia y mis amigos siempre me han apoyado en mi dedicación al alpinismo, y durante muchos años me han acompañado, incluyendo a mi mujer y a mis hijas.


Carlos Soria tiene un proyecto solidario



Y.- Toda tu trayectoria profesional ha estado ligada al mundo del alpinismo y has realizado varias cumbres: Shisha Pagma, K-2, Manaslu… y en muchas de ellas lo has hecho solo, con la única compañía de tus sherpas. ¿Cómo fue la experiencia durante esos años?

Bueno, no siempre he estado solo. Al principio formé parte de las primeras expediciones españolas a las grandes montañas. Luego, cuando empecé a subir ochomiles, ya con cierta edad, es cierto que iba menos acompañado. Pero no pasa nada. Siempre ha habido gente en las montañas con las que uno comparte permiso de expedición, o cocinero... En realidad, aunque a la hora de la verdad haya que subir con tus propios medios, se conoce mucha gente en la montaña, y se hacen buenos amigos.

Y.- Desde el año pasado cuentas con el apoyo de BBVA como patrocinador principal del reto “Yo subo con Carlos Soria”, pues ya eres el único alpinista que ha escalado 11 “ochomiles” con más de 60 años y buscas completar los 14. ¿Qué te ha aportado su patrocinio y qué diferencia notas ahora con respecto a antiguas expediciones?

La gran diferencia es que ahora tengo mi propia expedición, y que cuento con recursos que antes no tenía. Por ejemplo, puedo venir a la montaña con más alpinistas que vienen conmigo, con un médico... Hay una diferencia importante porque además noto que ahora me sigue mucha más gente, y lo que hacemos tiene más repercusión, pero eso es bueno para que la gente conozca mejor un deporte tan bonito como este.


¿Apoyas a Carlos Soria?



Y.- Finalmente no habéis podido hacer cumbre en el Dhaulagiri a causa del tiempo, tal y como has comunicado en tu página web. Quizá gracias a BBVA te has vuelto más mediático y ahora llegas a miles de seguidores, quienes te dan muestras de apoyo casi a diario. Suponemos que a parte de tus familiares y amigos son un pilar importante para ti en estos momentos, ¿verdad?

La familia y los amigos siempre son importantes. Está claro que si mi familia no me hubiera apoyado tanto durante tantos años, yo no habría podido dedicarle tanto tiempo a la montaña como lo he hecho a lo largo de mi vida. En cuanto a los seguidores, el apoyo que todos los días nos hacen llegar a través de sus mensajes es espectacular.

Y.- Ya tenéis más de medio camino recorrido pero es la quinta vez que lo intentáis y apenas os quedaban unos 500 metros para llegar a la cima. ¿Cómo va el estado de ánimo y el físico en estos momentos?

Físicamente estamos muy bien, ya estamos recuperándonos del esfuerzo que supuso en intento de cumbre, que la verdad fue muy duro. Estuvimos bastante cerca e la cumbre, pero finalmente el viento y el mal tiempo nos impidió subir más allá del campo 3, a unos 7.600 metros de altura. Pero no pasa nada, espero que en unos días podamos tener una oportunidad. Tenemos las mismas ganas que cuando llegamos al campo base a principios de septiembre.


Carlos Soria subiendo el Dhaulagiri



Y.- A lo largo de tu carrera, ¿cuál es la montaña que recuerdas con más cariño?

Sin duda, es el monte Manaslu. Lo intenté por primera vez en 1973, en la primera expedición española que iba al Himalaya. Y conseguí llegar a su cumbre 37 años después, o sea que es fácil imaginar el cariño que le tengo. Además, a los pies del Manaslu está la aldea de Sama, un pueblecito en el que estoy desarrollando un proyecto solidario con BBVA (www.bbvasuma.com/csoria) para ayudar a los 100 niños que van allí a la escuela, y que están en unas condiciones muy difíciles.

Y.- ¿Y cuál ha sido el peor momento? ¿Aquél en el que pensaste ”ya no puedo más” y decidiste volver a casa?  

Sucedió en el Dhaulagiri, en la montaña en la que estamos ahora. Hace varios años, después de un intento en el que no conseguimos la cumbre, mi amigo Pepe Garcés falleció bajando al campo 3, durante la travesía que hay antes de llegar a la cima. Sin duda es el peor recuerdo que tengo.


Rumbo a subir los 14 ochomiles



Y.- ¿Qué es lo que le lleva a un alpinista a embarcarse en una aventura como esta? Se pasan muchas calamidades allí arriba, ¿qué te lleva a hacer cada expedición? 

Se pasan dificultades, hay momentos que son muy duros... pero la montaña es el lugar donde me gusta estar, y no solamente significa dureza. Parece que los que hacemos esto queremos parecer superhombres, pero no es así. La montaña es vida, es belleza, sus paisajes, sus gentes, el pasear, el entrenar... La mayoría del tiempo es un lugar impresionante.

Y.- Te estarás convirtiendo en el ejemplo de miles de personas en todo el mundo. ¿Qué le dirías a aquellos a los que les gustaría seguir tus pasos?

Simplemente que hagan lo que les gusta. Y que todo lo que hagan, que sea porque les gusta, en la medida de lo posible. Y que la edad de la jubilación es estupenda, y hay que intentar llegar a ella en las mejores condiciones físicas, mentales y económicas posibles.


La montaña es el rincón preferido de Carlos Soria



Y.- Con 73 años vemos que, como se suele decir coloquialmente, “estás hecho un chaval”. ¿Qué recomendaciones darías a quienes, tras jubilarse, no practican deporte porque creen que ya no tienen edad?

La edad no es impedimento absolutamente para nada. O para casi nada. Lo es la salud. Pero no la edad. Así que recomiendo que se haga algo todos los días, aunque sea darse un paseo alrededor de casa. Y si puede ser por un bosque, o en un sitio rodeado de naturaleza, mucho mejor.

Y.- En Yumping apoyamos los deportes de aventura. ¿Has practicado alguno a parte del montañismo?

Me gusta mucho y sigo practicando la escalada, tanto en roca como en hielo. Ya no tengo la agilidad para hacer vías muy difíciles, pero sigo haciendo todo lo que puedo. Y también disfruto mucho del esquí de fondo, me parece un entrenamiento que me viene muy bien, especialmente para las rodillas, que a mis años están un poco maltrechas.


Proyecto



Y.- ¿Qué hobbies tienes a parte de la montaña?

A parte de la escalada y del esquí de fondo, me gusta mucho la bicicleta, tanto de montaña como de carretera, aunque practico mucho más la de carretera, porque me viene muy bien para entrenar.

Y.- ¿Tienes alguna asignatura pendiente?

La verdad que estoy muy satisfecho con la vida que he llevado y sigo llevando, tanto a nivel personal como profesional y deportivo. Y ahora lo que más me gustaría es terminar mi proyecto de subir los 14 ochomiles.