El agua es un escenario que a muchas personas les encanta. Como se suele decir, “el agua es vida” y saber que gracias a ella podemos vivir aventuras fascinantes es lo que más nos atrae. A parte de pasar las vacaciones con los amigos, tu familia o la pareja en una playa, rodeados de sombrillas, gente a borbotones y pasando calor, se pueden practicar deportes náuticos.

Aléjate de la misma rutina vacacional de todos los años: madrugo para poner la sombrilla en primera línea de playa, cargado con las toallas, los bronceadores, las raquetas, la botella de agua de dos litros, algo para picar a lo largo de la mañana… espero a que vengan los míos, me doy unos baños, me lleno de arena, voy al apartamento a comer, cargado con todo lo que había llevado por la mañana, vuelvo después de la siesta, llevando todos los trastos de nuevo, me doy unos baños, prácticamente empujándome con toda la gente que me encuentro a mi paso, regreso a la toalla, que está llena de arena porque un niño ha pasado corriendo por allí…


Aléjate de las vacaciones de siempre



Olvida todo eso y atrévete a innovar, con actividades nuevas, deja de jugar con las palas y la pelota y súbete a una moto de agua. Vivirás una experiencia de lo más apasionante y disfruta de momentos únicos. Aprender es muy sencillo y hay cursos para ello. Todas las empresas tienen a personal cualificado que te enseñará cómo funciona y te llevarán a dar una vuelta con ellos.

Para subir a una moto de agua tendrás que haber cumplido los dieciocho años, aunque aquellos que tengan dieciséis pueden hacerlo con consentimiento paterno. Si una vez que has probado dando un paseo ves que es lo tuyo (seguramente te encante) puedes realizar los diversos cursos para obtener titulación para motos acuáticas. Sólo tendrás que seguir la legislación vigente y elegir los niveles para que te vayas especializando y puedas avanzar, incluso hasta llegar al nivel de competición.

Lleva a los tuyos en una moto acuática


Desde aquí te aconsejamos que lo pruebes, porque es una sensación muy especial. La adrenalina te recorrerá el cuerpo y tendrás un aliciente más para hacer turismo en lugares de costa, sea donde sea, puesto que las titulaciones son válidas allá donde vayas.