¿Siempre te ha llamado la atención la nieve? ¿Eres un apasionado de los deportes de acción? ¿Tienes en mente darle caña a un nuevo hobby? Si has respondido afirmativamente a alguna de estas preguntas entonces estás en el momento perfecto para empezar a practicar snowboard. Además de las posibilidades de hacer snow en las estaciones de esquí españolas tendrás que tener en cuenta algunas ideas.

5 Consejos para iniciarse en el snowboard


1. Lo primero que tienes que saber es si eres regular o goofy. ¿Qué quiere decir esto? Si haces skate o surf lo sabes de sobra pero si eres un novato, simplemente significa saber si tu postura es llevar la pierna derecha delante (goofy) o si por el contrario es la pierna izquierda (regular).

La pierna que va en la parte trasera de la tabla es la que hace de timón, la más fuerte. ¿Cómo averiguarlo? Lo más común es que una persona se ponga detrás tuyo y te dé un pequeño empujón en la espalda: el pie que eches hacia delante en ese momento será el que te indique si eres regular o goofy. También se pueden emplear otras técnicas como la de subir una escalera, echar a correr y derrapar (el pie de freno será el que se lleve delante), etc.

Girando levemente


2. Empieza probando a impulsarte con un pie como si fueras en un monopatín teiniendo el otro pie fijo en la tabla, así podrás ir tomando confianza y quitándote los nervios típicos del primer día. Cuando hayas cogido algo de velocidad puedes subir en la tabla colocando el pie junto a la sujeción y dejarte llevar por la inercia adquirida.

3. La postura que has de tener para guardar mejor el equilibrio y no caerte es con las piernas semiflexionadas. Ten en cuenta que los hombros serán los que guíen tu camino, por lo que al principio puedes abrir un poco los brazos, siendo la mano de alante la que indique hacia la dirección a la que quieres ir. Con la práctica aprenderás a girar haciendo torsión en el tronco, apoyándote en la mirada.

Snowboarder con los brazos ligeramente abiertos


Tamibén tendrás que apoyar esta técnica con la forma correcta de inclinar los cantos de la tabla.

4. Siéntate en la nieve y sujeta los pies a las fijaciones, teniendo la tabla casi de canto apoyada en la nieve. Para levantarte, sujeta la tabla e impúlsate hacia delante para situarla plana. A partir de ahí, empieza a mover los tobillos hacia delante y atrás y verás cómo poco a poco vas cogiendo velocidad.

Sentado en la nieve con la tabla de snow


5. Una de las mejores formas de ir bajando al principio es ir haciendo zig-zag. Tendrás entonces que comenzar a hacer giros ayudándote siempre de la mano que tengas hacia delante e inclinando los pies hacia delante o hacia detrás, dependiendo de a dónde te quieras dirigir. Que no te dé miedo echar el cuerpo para delante aunque, eso sí, intenta mantener siempre todo el peso centrado.


Importante: si adquieres mucha velocidad o quieres empezar a encadenar giros, intenta hacer un semicírculo donde, finalmente, acabes yendo cuesta arriba. Es muy importante no cambiar el sentido de los giros demasiado rápido, pues conseguirás el efecto contrario: coger mucha más velocidad.