¿Has llegado a un punto en el que necesitas hacer algo distinto con tu vida? Deja de ver las carreras de Fórmula 1 en televisión y elige un lugar para practicar karting. Es una de las experiencias en las que más adrenalina liberarás y el estrés dejará de ser tu compañero.

Los karts son unos vehículos muy fáciles de manejar, aunque te recomendamos que vayas paso por paso al iniciarte en su práctica. Lo primero que has de hacer es circular en pequeños circuitos alquilando el automóvil. Después, si decides dedicarte a ello más a fondo, podrás comprarte uno y mantenerlo, aunque suele ser bastante más caro.

¿La velocidad es lo tuyo?


El material es muy sencillo y en la mayoría de empresas, a parte de disponer de instalaciones y vehículos, tienen el material, para que sólo te centres en pasártelo bien. El casco es una herramienta fundamental, puesto que protege el punto más vulnerable del cuerpo. Hay que tener muy en cuenta que esté homologado, de lo contrario no sería fiable al 100%.

Los guantes son también obligatorios puesto que permiten un mayor agarre al volante, así como un buen calzado, preferiblemente botas, que sujete el pie y no implique contratiempos de ningún tipo. Y cómo no, el traje. Elemento imprescindible, puesto que asegura la protección del cuerpo para que en caso de accidente no suframos lesiones muy graves. En ocasiones hay gente que también utiliza otros elementos como un collarín o un chaleco protector de costillas que aunque no son obligatorios nunca vienen mal.

El casco es uno de los materiales más importantes


Una vez que estés equipado, sólo has de subirte a un kart y vivir una de las experiencias más alucinantes de tu vida. Serán unos momentos que no olvidarás y lo más seguro es que repitas: “una vez te adentras en este mundo, es muy difícil salir de él” dicen la mayoría de los pilotos.