Aunque no lo queramos creer muchos de los riesgos que sufrimos al realizar deportes extremos se pueden evitar, ya que la gran mayoría son errores humanos por despistes o falta de previsión. Cuando vamos a disfrutar de una jornada en la aventura tenemos que tener muy en cuenta todo lo que lo rodeará, desde el clima que va a hacer hasta la compañía que llevamos, pasando, claro está, por la planificación previa del día.

El sentido común es lo más importante, puesto que tenemos que saber hasta dónde somos capaces de llegar y no intentar igualar a nuestros amigos si son mejores que nosotros. El barranquismo es un deporte en el que hay distintas dificultades y diferentes niveles, siendo mejor que elijas un recorrido adaptado a ti. Una de las grandes equivocaciones que se comete es pensar que uno es capaz de hacerlo todo y que puede demostrar lo fuerte que está o las técnicas que tiene, cuando puede que no cumpla ni los requisitos mínimos.


Hazte con un buen material de barranquismo

Otro de los grandes fallos es no usar el casco que, por otra parte, es imprescindible. En cualquier momento puede haber un resbalón que haga que perdamos el equilibrio o incluso puede desprenderse una pequeña piedra desde cierta altura, golpeándonos y haciéndonos daño en la cabeza.

Un buen traje de neopreno es necesario para cubrirnos el cuerpo: no hay que olvidar que estamos en un medio acuático y podemos sufir una hipotermia cuando menos lo esperemos. Si bien es verdad en verano hace calor y a veces nos dejamos llevar por la comodidad, pero nunca se sabe lo que puede ocurrir y no sólo por el frío del agua, sino que hay pequeños accidentes  o contratiempos a tener en cuenta, como rasguños o incluso que se nos haga más tarde de lo que habíamos calculado...

No puede faltar un buen material de barranquismo, ya que ir con poco equipo o no adecuado puede pasarnos factura. No hay que olvidar agua y algo para picotear (no sabemos si el recorrido se nos complicará o nos entretendremos más de la cuenta). Además hay utensilios que no debemos pasar por alto en el descenso de barrancos: poleas, cuerdas de repuesto, luces, bloqueadores...

La organización dentro del grupo de deportistas ha de estar cuidada al detalle, puesto que cada uno cumple un papel fundamental durante el descenso del cañón: una persona, preferiblemente quien más experiencia tiene, es quien ha de dirigirnos a todos, que circularemos por el barranco en orden. Es recomendable la presencia de un monitor de barranquismo al final de la tropa: nos aseguraremos de que tiene todo bajo control para que los últimos no se queden rezagados. Si vamos por parejas (necesario) no nos tenemos que perder de vista el uno al otro, de este modo nadie quedará aislado ni habrá contratiempos en este sentido.


Sigue al detalle las normas de seguridad

Y recuerda que no hay que hacer deportes de aventura si antes hemos abusado del alcohol o las drogas: perderemos por completo el control sobre nosotros mismos y la situación. Parece mentira pero en ocasiones esto ocurre, lo que pone en peligro no sólo a quienes lo han consumido sino al resto del equipo.

Elige una buena escuela de barranquismo y si ya has practicado esta actividad ahora es el momento. El deshielo comenzará en breve y te asegurará barrancos llenos de agua con los que podrás disfrutar aún más de esta práctica. Si no tienes mucha experiencia, es recomendable que esperes al mes de abril, cuando las aguas no bajan con tanta fuerza.