Ocinat Puenting
Carretera de Barco de Ávila s/n 28015 Hoyos Del Espino (Ávila)
Descripción de Ocinat Puenting
Nº de Licencia no facilitado
¿Quieres vivir una aventura inolvidable con Ocinat Puenting? ¿Quieres sentir sensaciones nuevas? ¿Necesitas descargar adrenalina? ¿Te gusta el riesgo?
Un torbellino de emociones contradictorias te invade al practicar puenting. Miedo, excitación, nerviosismo, impaciencia, ilusión... Siente la libertad de caer al vacío unidos a la realidad tan sólo por una cuerda.
Cierra los ojos, da un paso al frente, extiende los brazos como un pájaro y... Déjate caer, atraído a toda velocidad hacia las entrañas de la tierra. ¡Atrévete! ¡Sin duda tu deporte es el puenting!
El puenting permite vivir las máximas emociones dentro del ambiente urbano. Solo requiere un momento de decisión, el anterior al salto, lo demás es pura adrenalina. No precisaremos de una buena forma física, tan solo no padecer ciertos problemas de salud que puedan verse afectados por la tensión del salto (problemas de corazón o embarazo).
Un torbellino de emociones contradictorias te invade al practicar puenting. Miedo, excitación, nerviosismo, impaciencia, ilusión... Siente la libertad de caer al vacío unidos a la realidad tan sólo por una cuerda.
Cierra los ojos, da un paso al frente, extiende los brazos como un pájaro y... Déjate caer, atraído a toda velocidad hacia las entrañas de la tierra. ¡Atrévete! ¡Sin duda tu deporte es el puenting!
El puenting permite vivir las máximas emociones dentro del ambiente urbano. Solo requiere un momento de decisión, el anterior al salto, lo demás es pura adrenalina. No precisaremos de una buena forma física, tan solo no padecer ciertos problemas de salud que puedan verse afectados por la tensión del salto (problemas de corazón o embarazo).
La propia palabra nos habla de movimiento y de puentes. El salto en sí consiste en un gran balanceo, sujetos al puente mediante tres arneses y tres cuerdas, (aguantan un peso en suspensión de 1.100 kilos cada una). Se salta desde un lado del puente, mientras que la cuerda se encuentra anclada en el otro. La sensación es muy intensa, aunque breve, se hace eterna, por lo que más que un deporte se trata de una experiencia, apta para casi todo el mundo
Una vez que decides que lo vas a hacer, pasas con mucho cuidado, al otro lado de la barandilla del puente. Con los brazos agarrotados, las manos pegadas a la barandilla y el corazón latiéndote en la boca, te asomas un poquito y miras hacia la nada que te separa del suelo. La boca se te seca y te parece que tu corazón y tu estómago están corriendo los 400 lisos. Te entra un tembleque de piernas y como en los dibujos animados, hasta los dientes te castañetean.
Antes de saltar, rezas todo lo que sabes y a todos los santos. No es por eso que el puenting sea un rito religioso, aunque según parece, este deporte en sus orígenes era un rito. El puenting, al igual que la música pop, los pantalones de cuero y la moda punkie, es cosa de los ochenta. Al parecer, había un ritual que se practicaba desde hacía más de mil años en la Isla de Pentecostés. Los hombres saltaban con una liana (menos mal que por lo menos hemos ganado en seguridad…) atada en el tobillo desde alturas considerables. Era una especie de rito religioso. Si Finalmente decides saltar al vacío. Una vez que te has tirado, no hay rebote. Te conviertes en un péndulo, yendo de un lado a otro, pero sin rebotar. Si lo que te gusta es la sensación del rebote, entonces prueba con el bungee jumpie, o goming, que es otra historia. Descargas adrenalina a tope y te relajas. Después de saltar, estás como nuevo, con ganas de repetir la experiencia. Eso sí, segundos antes, no vas a estar tan tranquilo ni mucho menos, sino histérico y muy tenso. Es ese momento fatídico en el que uno se dice a sí mismo "estoy loco", "¿Cómo he podido llegar a esto?", "Pero qué hago yo aquí?", y cosas por el estilo. Por si fuera poco, no es nada caro. La mayoría de bolsillos se pueden permitir un saltito de vez en cuando. Más o menos, tirarte desde un puente de 30 metros de altura, (como un séptimo piso) te puede salir por unos 35 euros. Si repites, el mismo día, te saldrá por la mitad. 15.-€ Es como ir al cine y merendar.
La actividad, la practicamos en un puente sobre el río Lozoya o sobre el río Cofio en el Escorial, Madrid, desde 1994, con nosotros han saltado más de mil personas a lo largo de estos años, el material, esta homologado y se renueva constantemente, los monitores y técnicos cuentan con una experiencia demostrada, todo ello para garantizar la seguridad , en un ambiente agradable compartiendo una experiencia única y disfrutando sin duda de un día inolvidable. ¡Anímate y anima tus amigos a probar algo fuerte de verdad! Hacemos descuentos a grupos de más de 4 personas. ¡Contacta con Ocinat Puenting para más información!
Antes de saltar, rezas todo lo que sabes y a todos los santos. No es por eso que el puenting sea un rito religioso, aunque según parece, este deporte en sus orígenes era un rito. El puenting, al igual que la música pop, los pantalones de cuero y la moda punkie, es cosa de los ochenta. Al parecer, había un ritual que se practicaba desde hacía más de mil años en la Isla de Pentecostés. Los hombres saltaban con una liana (menos mal que por lo menos hemos ganado en seguridad…) atada en el tobillo desde alturas considerables. Era una especie de rito religioso. Si Finalmente decides saltar al vacío. Una vez que te has tirado, no hay rebote. Te conviertes en un péndulo, yendo de un lado a otro, pero sin rebotar. Si lo que te gusta es la sensación del rebote, entonces prueba con el bungee jumpie, o goming, que es otra historia. Descargas adrenalina a tope y te relajas. Después de saltar, estás como nuevo, con ganas de repetir la experiencia. Eso sí, segundos antes, no vas a estar tan tranquilo ni mucho menos, sino histérico y muy tenso. Es ese momento fatídico en el que uno se dice a sí mismo "estoy loco", "¿Cómo he podido llegar a esto?", "Pero qué hago yo aquí?", y cosas por el estilo. Por si fuera poco, no es nada caro. La mayoría de bolsillos se pueden permitir un saltito de vez en cuando. Más o menos, tirarte desde un puente de 30 metros de altura, (como un séptimo piso) te puede salir por unos 35 euros. Si repites, el mismo día, te saldrá por la mitad. 15.-€ Es como ir al cine y merendar.
La actividad, la practicamos en un puente sobre el río Lozoya o sobre el río Cofio en el Escorial, Madrid, desde 1994, con nosotros han saltado más de mil personas a lo largo de estos años, el material, esta homologado y se renueva constantemente, los monitores y técnicos cuentan con una experiencia demostrada, todo ello para garantizar la seguridad , en un ambiente agradable compartiendo una experiencia única y disfrutando sin duda de un día inolvidable. ¡Anímate y anima tus amigos a probar algo fuerte de verdad! Hacemos descuentos a grupos de más de 4 personas. ¡Contacta con Ocinat Puenting para más información!
Opiniones de Ocinat Puenting
Valoración General de Ocinat Puenting: 5 (basado en 1 opiniones)
- Precio:
Puntuación 3 estrellas
-
Riesgo:
Puntuación 1 estrellas
-
Atención:
Puntuación 5 estrellas
-
GLOBAL:
Puntuación 5 estrellas
- (0) Irían con su pareja
- (1) Irían con su familia
- (0) Irían con niños
- (0) Irían con amigos
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Mejor
la atención es adecuada, en un ambiente de aventura en medio de la naturaleza, crea ambiente de compañerismo e implicación en la actividad.